Tus horas libres, en tu web, ya cobradas
CalPay mira tu agenda, muestra los huecos que te quedan libres dentro de tu propia web, cobra la cita con tarjeta y la pone en tu Google Calendar con el enlace de la videollamada. Quien reserva no sale de tu página ni tiene que crearse ninguna cuenta.
Reserva 15 minutos conmigo, gratis
La llamada la reservas con el propio CalPay: eligiendo el día y la hora ya verás por dentro exactamente lo que vivirá quien te reserve a ti. Te lo enseño funcionando y te digo si te conviene, sin compromiso.
Qué ganas
- Dejas de perseguir horas. Se acaban los «¿te va bien el martes?» por WhatsApp, los correos cruzados y las citas apuntadas dos veces.
- Cobras antes, no después. Quien reserva paga en el momento, y las horas que se pierden porque alguien no aparece dejan de ser gratis.
- No puedes vender dos veces la misma hora. Los huecos salen de tu agenda de verdad, cruzando todos los calendarios que le indiques, y la última defensa está en la base de datos.
- Los cambios se hacen solos. Quien tiene una cita puede moverla o cancelarla desde su correo, con tu política, sin escribirte ni esperar respuesta.
- Parece tuyo, porque lo es. Tus colores, tu tipografía y tu dominio: quien reserva no tiene la sensación de haber salido hacia la herramienta de otro.
Qué hace
- Muestra solo lo que está libre de verdad. Cruza todos los calendarios que le indiques, respeta márgenes entre citas, antelación mínima, límite diario, festivos y excepciones, y tiene en cuenta los cambios de hora.
- Cobra en el momento de reservar, con Stripe y el precio final con el IVA incluido: lo que dice la página es lo que se paga. Quien quiera factura puede dejar el NIF-IVA y la dirección fiscal.
- Deja que lo pague otra persona. El padre, el contable de la empresa: se le envía un enlace de pago, paga con sus datos, y la cita sigue siendo de quien la reservó.
- Permite regalar una sesión. Pagas tú, la usa quien tú quieras, y la cita y el enlace van a su nombre.
- Crea la reunión en tu calendario con el enlace de Google Meet, invita a quien ha reservado y envía recordatorios 24 horas y 1 hora antes.
- Deja cambiar el día y cancelar sin escribirte. Tú dices cuántas veces se puede mover una cita y con cuánta antelación; la devolución sigue los tramos que hayas puesto, y si el pago llega cuando el hueco ya no está, se devuelve solo.
- Habla el idioma de quien mira. La página, los correos y la página de pago salen en su idioma, y tu calendario y tus avisos, en el tuyo.
- Te da una página de administración donde conectas el calendario, ves todas las reservas con su filtro y cambias entre cobrar de verdad y cobrar en pruebas, sin tocar nada más.
- Se incrusta en tu web con dos líneas, sin
iframe, heredando tu tipografía y tus colores.
Cómo se incrusta
<cal-pay service="consulta-60" api="https://calpay.sicena.com/tu"></cal-pay>
<script src="https://calpay.sicena.com/tu/widget.js" defer></script>
Quien no tenga JavaScript ve un enlace a la página de reserva, que hace exactamente lo mismo. Y si no tienes web, la página que alojamos ya es una página de venta completa, con tus colores y tu texto.
Por qué pide acceso a tu Google Calendar
Porque es la única manera de no vender una hora que ya tienes ocupada, y de dejar la cita donde la miras cada día. En concreto, CalPay hace dos cosas y ninguna más:
- Lee cuándo estás ocupado en los calendarios que tú le indiques — solo los tramos ocupados, no el contenido de las citas — para no ofrecer esas horas.
- Crea el evento de una reserva confirmada, invita a quien la ha hecho y pide una sala de Google Meet.
Para hacerlo pide dos permisos, los más estrechos que lo permiten: calendar.freebusy, para ver cuándo estás ocupado, y calendar.events, para crear la cita con videollamada. No pide leer tu correo, ni tus contactos, ni tus archivos, y no toca ningún otro calendario que los que has elegido. Puedes retirarle el permiso cuando quieras desde tu cuenta de Google, y dejará de ofrecer horas inmediatamente.
Google verificó la aplicación en octubre de 2026: al conectar el calendario no sale ningún aviso de aplicación no verificada, porque ya han revisado qué pide y para qué.
Qué datos se guardan
De cada reserva: el nombre y el correo de quien la hace, la hora elegida, y el estado del pago. Los números de tarjeta no pasan nunca por CalPay: los trata Stripe directamente. Los datos viven en un fichero de base de datos del profesional que te atiende, no en ningún servicio de terceros, y no se venden ni se ceden a nadie. La analítica de visitas no usa cookies ni identifica a nadie. El detalle está en la política de privacidad.
Quién hay detrás
CalPay es un producto de Sicena, el estudio técnico de David Portabella. No es una herramienta que te dejen sola con un manual: la configuración —tus servicios, tus horarios, tus precios, tus textos y tus colores— la hacemos nosotros, y el día que quieras cambiar una, se escribe y ya está.
Si lo quieres para tu negocio, lo más corto es hablarlo quince minutos. También puedes escribir a info@sicena.com.
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